Descubre las marcas de nuestras unidades de negocio: Henkel Adhesive Technologies y Henkel Consumer Brands.
Por Elisenda Ballester, directora de Comunicación Corporativa y portavoz de sostenibilidad de Henkel Ibérica
En un mundo que enfrenta la crisis climática más apremiante de la historia, la transición hacia un modelo de negocio regenerativo y circular ya no es una opción, sino una necesidad imperante. Las corporaciones, como principales motores de la economía global, tienen la responsabilidad ineludible de liderar esta transformación. En este contexto, el caso de Henkel, una de las compañías líderes en bienes de consumo e industriales, emerge como un faro de ambición y compromiso. Su estrategia "Race to Net-Zero" no solo busca la neutralidad de carbono, sino que aspira a redefinir el papel de la industria en la construcción de un futuro sostenible.
Este artículo ofrece un análisis exhaustivo y técnico de la estrategia Net Zero de Henkel, desglosando sus objetivos, metodologías y logros desde la perspectiva de un experto en planeta regenerativo y economía circular. A través de este análisis, se revelarán las claves de un enfoque que va más allá de la simple compensación de emisiones, para adentrarse en la profunda reestructuración de la cadena de valor y el fomento de un modelo de negocio verdaderamente circular.
El cambio climático es, según el Foro Económico Mundial, el riesgo global más apremiante de nuestro tiempo. [1] Este fenómeno es el resultado de actividades humanas que generan emisiones masivas de gases de efecto invernadero (GEI), particularmente a través de la quema de combustibles fósiles, la deforestación y los procesos industriales. Estas emisiones atrapan el calor en la atmósfera terrestre, provocando un aumento de las temperaturas globales que genera consecuencias devastadoras: eventos climáticos extremos, alteración de ecosistemas, escasez de recursos naturales, y amenazas sin precedentes para la estabilidad económica y social.
La concentración de CO2 en la atmósfera ha alcanzado niveles sin precedentes en los últimos 800,000 años, y las temperaturas globales continúan aumentando a un ritmo acelerado. Este calentamiento no es uniforme: los impactos más severos afectan a las poblaciones más vulnerables, amplificando las desigualdades globales y generando crisis de refugiados climáticos. [2]
En respuesta a esta crisis existencial, 195 países se comprometieron en 2015 con el Acuerdo de París, un tratado internacional que establece un objetivo claro y medible: limitar el aumento de la temperatura global a 1.5°C por encima de los niveles preindustriales. [2] Este objetivo no es arbitrario, sino que está fundamentado en la ciencia climática más rigurosa. Estudios del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) demuestran que cada décima de grado adicional de calentamiento amplifica exponencialmente los riesgos climáticos.
Para alcanzar este objetivo de 1.5°C, la comunidad científica internacional ha calculado que las emisiones globales de GEI deben reducirse en un 50% para 2030 y alcanzar la neutralidad de carbono (Net Zero) para 2050. Esto requiere una transformación sin precedentes de todos los sectores de la economía global: energía, transporte, agricultura, manufactura e industria de bienes de consumo. [2]
Las corporaciones son responsables de aproximadamente el 70% de las emisiones globales de GEI. Esto significa que, sin la transformación decidida de las empresas, es imposible alcanzar los objetivos del Acuerdo de París. No se trata solo de una responsabilidad ambiental, sino de un imperativo empresarial: las compañías que no se adapten a esta realidad enfrentarán riesgos regulatorios, financieros y reputacionales cada vez más severos. [2]
Es en este contexto donde Henkel, a través de su compromiso con el Acuerdo de París y su estrategia "Race to Net-Zero", se posiciona como un actor responsable que entiende tanto la urgencia de la crisis climática como la oportunidad de liderazgo que representa la transición hacia la sostenibilidad. Su objetivo de alcanzar Net Zero en 2045, cinco años antes de lo estipulado en el Acuerdo de París, demuestra un nivel de ambición que va más allá del cumplimiento normativo.
Para comprender la magnitud del compromiso de Henkel, es fundamental decodificar el concepto de "Net Zero". A diferencia de la "neutralidad de carbono", que puede lograrse en gran medida a través de la compra de créditos de carbono para compensar las emisiones, el Net Zero exige una reducción drástica de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en toda la cadena de valor. La iniciativa Science Based Targets (SBTi), el estándar de oro en la validación de objetivos climáticos corporativos, establece una regla clara: para que una empresa sea considerada Net Zero, debe reducir sus emisiones en al menos un 90%, permitiendo la compensación de no más del 10% restante. [3]
Esta distinción es crucial. Mientras que la compensación es una herramienta válida, la verdadera transformación reside en la descarbonización profunda de las operaciones y la cadena de valor. Para ello, es imprescindible comprender la clasificación de las emisiones en tres alcances:
El enfoque en el Alcance 3 es lo que distingue a las estrategias de sostenibilidad verdaderamente ambiciosas. Para una empresa como Henkel, con una vasta y compleja red de proveedores y un portfolio de productos de consumo masivo, el Alcance 3 representa la mayor parte de su huella de carbono y, por lo tanto, la mayor oportunidad para generar un impacto positivo.
La estrategia de Henkel no se basa en aspiraciones vagas, sino en una hoja de ruta clara y con objetivos medibles, validados por la SBTi. Este respaldo científico garantiza que los objetivos de la compañía están alineados con la ciencia climática más reciente y contribuyen de manera efectiva a la meta del Acuerdo de París de limitar el calentamiento global a 1.5°C. [3]
Los objetivos de Henkel se estructuran en dos horizontes temporales clave:
Objetivos a Corto Plazo (2030):
Objetivo a Largo Plazo (2045):
Es importante destacar que el objetivo de Henkel de alcanzar el Net Zero en 2045 se adelanta cinco años a lo estipulado en el Acuerdo de París, lo que demuestra un nivel de ambición que va más allá del cumplimiento normativo. [3]
Una cuestión fundamental que requiere clarificación es qué exactamente está incluido en el objetivo de reducción del 90%. Este objetivo no aplica de manera uniforme a todos los componentes de la cadena de valor, sino que se enfoca en lo que Henkel puede controlar o influenciar significativamente. [1]
Lo que Sí Está Incluido en el 90%:
Con un 41% de las emisiones provenientes de las materias primas, Henkel tiene control directo a través de la selección de proveedores, especificaciones de producto y adopción de tecnologías como Biomass-Balance. La reducción del 90% es alcanzable en esta categoría. Los embalajes, que representan el 15% de las emisiones, también están bajo control directo de Henkel, quien puede diseñar envases completamente reciclables y utilizar materiales reciclados (reduciendo CO2e entre 60-90% respecto al plástico virgen). La logística (4% de emisiones) puede optimizarse mediante rutas eficientes, compactación de productos y transporte sostenible. Las operaciones directas (Alcances 1 y 2, 3% combinado) ya han logrado producción neutral en carbono en Europa, haciendo que el 90% de reducción sea alcanzable mediante energías renovables.
Lo que Requiere Enfoque Diferente:
La fase de uso del producto (23% de emisiones) es el aspecto más complejo. Estas emisiones ocurren cuando los consumidores utilizan los productos (por ejemplo, lavado de ropa con agua caliente). Henkel no puede reducir unilateralmente el 90% porque depende del comportamiento del consumidor. Su estrategia aquí combina innovación de producto (detergentes compactados, fórmulas para agua fría que reducen consumo de agua y energía), educación del consumidor (promoción de lavado en frío, dosificación correcta, reciclaje), y colaboración con gobiernos para mejorar infraestructura de agua y energía renovable.
El fin de vida y disposición de embalajes depende de la infraestructura de gestión de residuos disponible en cada país. Henkel puede influenciar mediante diseño para reciclaje (100% reciclable), colaboración con gobiernos y sistemas de recolección, pero no puede controlar directamente si los consumidores reciclan o no.
La Science Based Targets initiative (SBTi) ha validado los objetivos de Henkel como ALCANZABLES, VÁLIDOS y ALINEADOS CON LA CIENCIA CLIMÁTICA MÁS RECIENTE. [3] Esta validación es crucial porque confirma que Henkel no ha establecido objetivos imposibles o meramente simbólicos. El 90% de reducción para 2045 es científicamente fundamentado y alcanzable con la tecnología y metodologías disponibles actualmente.
Lo que esto significa es que Henkel ha sido cuidadoso en no prometer reducciones del 100% en áreas donde no tiene control directo (como la fase de uso), sino que ha establecido objetivos ambiciosos pero realistas en lo que sí puede controlar, mientras que aborda las áreas de responsabilidad compartida a través de innovación, educación y colaboración.
Para diseñar una estrategia de descarbonización efectiva, es fundamental comprender la distribución de las emisiones. En el caso de Henkel, el análisis de su huella de carbono revela la importancia crítica del Alcance 3, que representa la gran mayoría de sus emisiones. La siguiente tabla resume la distribución de las emisiones de Henkel Consumer Brands (HCB):
| Alcance | Descripción | Porcentaje de Emisiones |
|---|---|---|
| Alcance 1 | Emisiones directas (generación de energía propia) | 2% |
| Alcance 2 | Emisiones indirectas (energía comprada) | <1% |
| Alcance 3 | Emisiones de la cadena de valor | 97% |
| Materias Primas | 41% | |
| Fase de Uso | 23% | |
| Embalajes | 15% | |
| Fabricantes por Contrato y Bienes Comercializados | 10% | |
| Logística | 4% | |
| Otros (viajes de negocio, desplazamientos, etc.) | 4% |
Fuente: 2024 Henkel
Este desglose pone de manifiesto que el verdadero desafío y la mayor oportunidad para Henkel residen en su cadena de valor. Con un 41% de las emisiones provenientes de las materias primas y un 15% de los embalajes, la transición hacia una economía circular se convierte en un pilar fundamental de su estrategia Net Zero. Además, el 23% correspondiente a la fase de uso de los productos subraya la importancia de la innovación y la educación del consumidor para fomentar un consumo más sostenible.
La ambiciosa hoja de ruta de Henkel hacia el Net Zero se materializa a través de una serie de palancas de descarbonización estratégicamente diseñadas para abordar las principales fuentes de emisiones en toda su cadena de valor. Este enfoque integral, que combina la optimización de las operaciones propias con una profunda transformación de la cadena de suministro, es un claro ejemplo de cómo una corporación puede ir más allá de la simple compensación de carbono para convertirse en un verdadero agente de cambio.
Aunque los Alcances 1 y 2 representan un porcentaje relativamente pequeño de la huella de carbono total de Henkel (2% y <1% respectivamente), la compañía ha demostrado un compromiso ejemplar con la descarbonización de sus operaciones directas. Un hito clave en este sentido es el haber alcanzado la producción neutral en carbono en todas sus fábricas de Henkel Consumer Brands (HCB) en Europa. [4]
Una de las primeras fábricas en alcanzarlo en Europa fue la de Henkel Ibérica situada en la localidad de Montornés del Vallés (Barcelona) donde el 100% de la energía utilizada por la planta productiva para fabricar sus productos de diferentes áreas (detergentes líquidos, adhesivos y productos para la industria aeroespacial) procede de fuentes renovables. Además, con la instalación de 18.600 m2 de paneles solares, la compañía ha conseguido autogenerar el 25% de toda la energía que necesita. Las placas solares tienen capacidad para producir 3.400 MWh/año, que se destinarán al autoconsumo y equivaldrían a abastecer a una población de 5.000 habitantes.
Este logro, que demuestra la capacidad de Henkel para implementar cambios a gran escala, se ha conseguido a través de una combinación de medidas, entre las que se incluyen:
Si bien el impacto de estas medidas en la huella de carbono total de la compañía es limitado, su importancia simbólica y su papel como catalizador de la innovación interna son innegables. Al demostrar que la producción neutral en carbono es posible, Henkel establece un nuevo estándar para la industria y sienta las bases para la descarbonización de sus operaciones a nivel global.
Como se ha mencionado anteriormente, el verdadero desafío y la mayor oportunidad para Henkel residen en el Alcance 3, que aglutina el 97% de sus emisiones. La estrategia de la compañía para abordar este desafío se centra en la transición hacia una economía circular, con un enfoque particular en tres áreas clave: las materias primas, los embalajes y la logística.
Materias Primas: El Enfoque del Balance de Biomasa
Con un 41% de las emisiones de Alcance 3, las materias primas son el principal foco de la estrategia de descarbonización de Henkel. Para abordar este desafío, la compañía ha adoptado el innovador enfoque del balance de biomasa (Biomass-Balance), en colaboración con su socio BASF. [4]
Este método consiste en introducir materias primas de origen renovable (biomasa) en las primeras etapas del proceso de producción química. La cantidad de biomasa utilizada se asigna matemáticamente a productos específicos, lo que permite a Henkel ofrecer a sus clientes productos con una huella de carbono reducida, sin comprometer su rendimiento. Gracias a esta iniciativa, Henkel logró ahorrar 45,000 toneladas de CO2 en 2023. [4]
Embalajes: Diseñados para la Circularidad
Los embalajes, que representan el 15% de las emisiones de Alcance 3, son otro pilar fundamental de la estrategia de economía circular de Henkel. La compañía ha adoptado el principio de "Diseñado para el Reciclaje", que busca no solo aumentar el uso de materiales reciclados, sino también garantizar que sus propios embalajes sean totalmente reciclables al final de su vida útil.
Los resultados de esta estrategia son tangibles:
Logística e Innovación de Producto: La Compactación como Herramienta de Eficiencia
La logística, aunque representa un porcentaje menor de las emisiones (4%), también ha sido objeto de optimización por parte de Henkel. La iniciativa de compactación de sus detergentes líquidos para la ropa es un claro ejemplo de cómo la innovación de producto puede tener un impacto positivo en la huella de carbono.
Al reducir la cantidad de agua en sus fórmulas, Henkel ha logrado:
El objetivo de Henkel es alcanzar una compactación promedio del 16% en 2025, lo que supondrá una reducción anual de 6,335 toneladas métricas de emisiones de transporte y una reducción neta del consumo de plástico. [4]
En el caso de Henkel Ibérica, la compañía optimiza sus redes de distribución para reducir distancias y maximizar la eficiencia de carga. También está explorando alternativas como ell transporte ferroviario y vehículos eléctricos o con combustibles verdes. “Contamos desde hace tiempo con ejemplos tangibles de este compromiso, como la incorporación de dos camiones 100% eléctricos en la zona de Cataluña, con los que evitamos más de 36.500 kg de CO2 al año, o proyectos de transporte compartido mediante dos duo-trailers que además funcionan con HVO en la zona centro y levante (Madrid y Valencia), que permiten reducir hasta un 30% las emisiones por trayecto. A ello se suma el uso de tres rutas con HVO: una semanal a Sevilla, otra semanal a Francia y una diaria también a Francia, reforzando nuestro esfuerzo por descarbonizar el transporte en distintas geografías” nos cuenta Elisenda Ballester, Directora de Comunicación Corporativa y portavoz de sostenibilidad de Henkel Ibérica.
Un análisis verdaderamente holístico de la estrategia Net Zero de Henkel no estaría completo sin abordar la fase de uso de sus productos, que representa un significativo 23% de las emisiones de Alcance 3. Este dato revela una verdad fundamental de la economía circular: la responsabilidad de la sostenibilidad no recae únicamente en el productor, sino que es un esfuerzo compartido con el consumidor.
Desde la perspectiva de un planeta regenerativo, el empoderamiento del consumidor es una de las palancas de cambio más poderosas. Henkel, a través de la innovación en sus productos, busca facilitar y fomentar un consumo más consciente y sostenible. La compactación de los detergentes, por ejemplo, no solo reduce las emisiones de transporte, sino que también educa al consumidor sobre la posibilidad de lograr los mismos resultados con menos producto. De manera similar, el desarrollo de fórmulas que funcionan a bajas temperaturas o que requieren menos agua para su aclarado contribuye a reducir el consumo de energía y agua en los hogares.
Sin embargo, el verdadero potencial de esta palanca de descarbonización reside en la capacidad de Henkel para ir más allá de la innovación de producto y convertirse en un educador y un facilitador del cambio de comportamiento. Esto implica una comunicación clara y transparente sobre el impacto ambiental de sus productos, así como la promoción de prácticas de consumo más sostenibles, como el lavado en frío, la dosificación correcta y el reciclaje de los envases.
La estrategia "Race to Net-Zero" de Henkel es un caso de estudio ejemplar de cómo una corporación puede y debe liderar la transición hacia un modelo de negocio regenerativo y circular. Su enfoque, validado por la ciencia y basado en una profunda comprensión de su propia huella de carbono, va más allá de la simple compensación de emisiones para abordar la descarbonización de raíz, en toda su cadena de valor.
Desde la optimización de sus propias operaciones hasta la redefinición de su relación con proveedores y consumidores, Henkel está sentando las bases de un nuevo paradigma industrial en el que la sostenibilidad no es un apéndice, sino el núcleo del negocio. Las palancas de descarbonización que hemos analizado en este artículo –la producción neutral en carbono, el balance de biomasa, el diseño para la circularidad y la innovación de producto– no son meras iniciativas aisladas, sino piezas interconectadas de un sistema complejo y ambicioso que busca generar valor económico, social y ambiental de manera simultánea.
La validación de sus objetivos por parte de la SBTi, el estándar de oro en objetivos climáticos corporativos, garantiza que Henkel no solo está hablando de sostenibilidad, sino que está actuando con rigor científico y compromiso real. En un mundo donde el cambio climático es el riesgo global más apremiante, empresas como Henkel demuestran que la transición hacia Net Zero no es solo una obligación moral, sino también una oportunidad de liderazgo, innovación y creación de valor a largo plazo.
REFERENCIAS:
[1] Henkel Consumer Brands. Estrategia Net Zero y cascada de objetivos.
[2] World Economic Forum. Global Risks Report. Análisis de riesgos globales incluyendo cambio climático.
[3] Science Based Targets initiative (SBTi). Corporate Net-Zero Standard. Estándar de oro para validación de objetivos climáticos corporativos.
[4] Henkel. Cómo trabaja Henkel para lograr el Net Zero. Documento de estrategia y logros de descarbonización.
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