Retos Globales

Las comunidades sólo pueden funcionar si todos sus miembros están preparados para aceptar su responsabilidad. Esto es aplicable a los gobiernos y a las compañías, así como a los ciudadanos individuales. El rol de los gobiernos es el de desarrollar pactos internacionales –por ejemplo, en prioridades globales para el desarrollo sostenible o la protección de los derechos humanos– y para asegurar su implementación. Las compañías que operan globalmente son llamadas a brindar su apoyo de forma activa. Ellas deben aceptar activamente su  responsabilidad dentro de su esfera de influencia y, por consiguiente, contribuir a la implementación global de soluciones sostenibles. Henkel se ha enfrentado a ese desafío cada día durante muchos años. Como una señal palpable de este compromiso, en Julio de 2003 la Compañía declaró su participación en el Pacto Mundial de Naciones Unidas.

Henkel ve el Pacto Mundial de las Naciones Unidas como una red en la que los socios pueden compartir su experiencia, discutir métodos para promover el desarrollo sostenible y aprender unos de otros. Desde que se unió al Pacto Global en julio de 2003, además de sus informes anuales de progreso, Henkel ha informado en el Foro de Aprendizaje del Pacto Mundial sobre un proyecto privado público de sociedad que realizó conjuntamente con la Sociedad Alemana para la Cooperación Técnica (GTZ) y ha presentado un ejemplo de proyecto ilustrando el cumplimiento de los principios del Pacto Mundial. A nivel nacional, Henkel participa en la red del Pacto Mundial Alemán. Los miembros de esta red inician proyectos conjuntos y participan en intercambios intensivos.

En el 2008, el Centro de Colaboración sobre Consumo y Producción Sostenibles (CSCP), encabezado por el Instituto Wuppertal, organizó un número de seminarios consecutivos en nombre de la red alemana del Global Compact para tratar el tema de “Consumo Sostenible”. Henkel apoyó activamente estos seminarios como un miembro designado de uno de los grupos asesores. Los resultados del seminario fueron presentados en el contexto de una publicación sobre “Asociaciones para consumo sostenible”, que fue publicada en 2009.


Cumbre de los Líderes del Pacto Mundial

El espíritu del Pacto Mundial ya está insertado en la visión y valores de Henkel. El valor corporativo asociado dice: Henkel está dedicada a la sosteniblidad y a la responsabilidad social corporativa.La ética corporativa derivada de este compromiso se define en los estándares mundiales y en un Código de Conducta que todos los colaboradores deben cumplir. Para Henkel, la participación en el Pacto Mundial fue otro paso en el proceso de enfatizar la importancia de altos estándares en sus actividades mundiales. Como parte de este proceso, informó a sus colaboradores y comunicó su participación al público, socios de negocios y accionistas.

Los diez principios del Pacto Mundial

Las compañías y otras instituciones privadas que se unieron al Pacto Mundial se comprometen a apoyar los siguientes objetivos y valores en sus políticas corporativas:

Derechos Humanos
1. Las empresas deben apoyar y respetar la protección de los derechos humanos proclamados internacionalmente dentro de su esfera de influencia; y
2. asegurarse de no ser cómplices de abusos de los derechos humanos.

Estádares Laborales
3. Las empresas deberán defender la libertad de asociación y el reconocimiento efectivo del derecho al trabajo;
4. la eliminación de todas las formas de mano de obra forzada y obligatoria;
5. la abolición efectiva de la mano de obra infantil; y
6. eliminar la discriminación con respecto al empleo y ocupación.

Medio Ambiente
7. Las empresas deben apoyar un enfoque previsor de los retos medioambientales;
8. emprender iniciativas para promover una responsabilidad medioambiental mayor; y
9. alentar el desarrollo y difusión de tecnologías medioambientalmente favorables.

Anticorrupción
10. Las empresas deben trabajar en contra de todas las formas de corrupción, incluyendo la extorsión y el soborno.

Los principios del Pacto Mundial se basan en un consenso universal, que se deriva de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de la Declaración de Principios Fundamentales y Derechos en el Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo, y de la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de las Naciones.