10.10.2008

 

¡Tus hijos aprenderán a respetar el medio ambiente jugando!

Con esta iniciativa, la compañía pretende ayudar a los padres a que transmitan la importancia de reciclar a los más pequeños de una manera divertida y fomentando su capacidad creativa.

Material necesario:

  • Para la embarcación: envases de productos vacíos (botellas de suavizante, de limpiahogares, de champú, de pasta de dientes,...)
  • Para conseguir que la embarcación flote: Porexpan, globos, cartón,...
  • Para crear la vela: palos de pinchitos largos, telas,...
  • Para decorar la embarcación: rotuladores, cintas de colores, gomets de colores, gomas elásticas,...
  • Para hacer la mejor embarcación: mucha imaginación y colaboración entre padres e hijos

Paso 1:

  • Escogemos el envase con el que queremos trabajar. No importa ni el tamaño ni el color
  • Es importante comprobar que el envase tiene una buena base para poder colocar todas las piezas de la embarcación
  • Nota: Los niños no deben utilizar el agua sin el control de los padres. Antes de manipular cualquier material es necesario comprobar que no queda líquido en su interior. Lo podemos limpiar llenando el envase de agua caliente y vertiendo el contenido. Repetir esta operación de 3 a 5 veces. También quitaremos las etiquetas para facilitar la posterior decoración del envase

Paso 2:

  • Procederemos a crear la vela de nuestra embarcación
  • Cogemos un palo para pinchitos largo y con cuidado lo clavaremos en el centro del envase, de esta manera mantenemos el centro de gravedad
  • Para crear la vela lo ideal es utilizar un trozo de tela o un plástico. Debe tener cierta movilidad para facilitar más adelante la navegación

Paso 3:

  • Es el momento de utilizar nuestra imaginación para decorar la embarcación
  • Utilizaremos todo tipo de objetos para conseguir que nuestra embarcación sea la más llamativa y la más original de todas
  • Podemos utilizar desde pegatinas a lazos, o incluso cintas de colores. También podemos utilizar rotuladores y ceras para pintar los envases y ponerle nombre a la embarcación
  • No debemos sobrecargar la embarcación para que no se hunda

Paso 4:

  • Finalmente comprobaremos que nuestra embarcación flota y no se hunde
  • En caso de que se hunda, deberemos comprobar que no hayamos utilizado algún material que pese demasiado

¡Y... ya tenemos nuestra propia embarcación!
Esta actividad, iniciativa de Henkel, ya ha sido probada por los niños de Barcelona, que pudieron crear durante todo un fin de semana distintas embarcaciones de todo tipo. Ésta fue, entre otras actividades, una de las actividades que ofreció la compañía con motivo de la celebración de las pasadas Festes de la Mercè.